viernes, 10 de mayo de 2013

¡SOLO LOCO, SOLO POETA!


Cuando la luz se va desvaneciendo,
cuando ya el consuelo del rocío
se filtra en la tierra,
Invisible, inaudible,
-pues delicado calzado lleva
 como todo dulce consuelo–
entonces recuerdas, recuerdas tu, ardiente corazón
cuán sediento estuviste
de celestiales lágrimas 
y gotas de rocío,
abrasado, cansado, sediento,
mientras en sendas de amarilla hierba
malignas miradas del sol crepuscular
por entre negros árboles en torno a ti corrían,
deslumbrantes, malintencionadas, abrasadoras miradas del sol.




Nietzsche